En la palestra de desconocidos
Buscó a su lado el calor
Y simulando mojarle el oído
Le besó el cuello y le dijo.
Me gustas tanto
Quisiera aprenderme tu nombre
Me gustas tanto que
No sé por donde voy.
Me le acerqué suspicaz
Y le tendí un anzuelo
Vamos a fumar un porro ahí.
Me gusta verte reír
Me gusta tanto tu coqueteo
Tengo una idea, no me hables de ti y
Mucho menos de tu pasado
Algo en tus labios color carmín
Sugiere que vayamos al grano.
viernes, 30 de enero de 2009
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